VESMAJE Tube. El recientemente elegido prodelegado de vísperas (Llamadas así antes de Adolfo Arenas) daba así la nueva definición de estas hermandades penitenciales. Según él, el cambio se hace para “llenar más y reflejar mejor a este grupo”. Curioso cuanto menos.
Y es que me resulta sorprendente que esta sea la nueva definición que se les quiere dar a estas hermandades nuevas que mayoritariamente nacen en barrios periféricos para “llenar” más y para reflejar mejor su condición. Ver para creer, de modo que la definición que llena a estas hermandades es la de no ir a la catedral y lo que refleja su carácter es la imposibilidad de hacer estación de penitencia a la S.I.C.
Yo debo de estar volviéndome loco o no entender nada. ¿Qué tenía de peyorativo lo de “vísperas”? De modo que el término “visperas” no llenaba ni reflejaba a estas hermandades, cuando se vienen clasificando los días por jornadas; Domingo de Ramos, Lunes Santo, Martes Santo… y estas van a ser las únicas que no se definan por su jornada, que son de vísperas (Dicese de los días que anteceden a otro inmediatamente, si es fiesta) sino por una imposibilidad, y con llamativo NO de negación.
No sé que se pretende con esto, si dotar a esa definición de un carácter temporal, si hacer una protesta porque no va, si pretender dar lastima, si dar un toque de atención por su situación o si incluso hacer dos divisiones o estatus, en primera las que van a la catedral y en segunda las que no van. Cuando anteriormente solo se definían por la jornada en la que salían como TODAS LAS DEMÁS.
Ahora, señores consejeros, ahora con esta definición es cuando están situando a estas hermandades con un escalón por debajo, definiéndolas como las hermandades que están privadas de lo que otras no. Si creen que esto es lo que define, y llena de estas hermandades vamos listos.
Estas hermandades no son las que no van a la catedral, son las que convierten en la Gloria las calles de un barrio como Torreblanca, son las que enmudecen a las esquinas de Heliópolis, son las que hacen llorar los ojos por Bellavista, son las que riegan de paz por San José Obrero, son las que convierten en Jerusalén Palmete o Alcosa, son las que enmudecen desde muy temprano a la catedral por el Sagrario, son las que crepitan el ruán por el Plantinar…
Fijaos consejeros, si hubiéseis encontrado cosas para definirlas en vez del “NO” que le han colocado.
Y si yo fuera el responsable de alguna de estas hermandades “que no van a la catedral” protestaría enérgicamente para que no me definieran junto a otras como las hermandades “privadas de…” en vez de cómo lo que son, Hermandades penitenciales que a Dios gracias hacen su estación en otras jornadas, las de vísperas, donde cada sevillano quisiera vivir eternamente y cuyos barrios no se sienten privados de nada… y lo que tenga que venir, ya vendrá.
Foto y Texto: Los Nazarenos – Carlos Cabrera Díaz.