VESMAJE Tube. Ya no son sólo rumores, parece ser que existen muchas posibilidades de que la hermandad que cierra la nómina del Jueves Santo se plantee la incorporación de una banda de música para acompañar a Nuestra Señora de la Merced.
Por Jorge Quesada
En mitad de agosto, en plenas “antípodas” de la Semana Santa, cuesta más imaginarse la nueva estampa que nos puede dejar Pasión si finalmente se llevara a cabo.
Si van a hacer el ejercicio que hacemos todos, el de poner cualquier buena marcha fúnebre mientras visualizamos un vídeo en el ordenador; podremos pensar que a un palio de esas características le puede ir muy bien alguna banda de moda tocando un buen repertorio. Nadie lo niega.
Pero vamos más allá. La cuestión que yo planteo, en un caso hipotético de que la hermandad decidiera llevar banda, que ya es muy hipotético, suponiendo lo de la buena banda, y lo del repertorio adecuado, que ya es mucho suponer. El paso de palio iría bien, muy bien acompañado en esas condiciones, que no siempre son fáciles de cumplirlas.
Pero….¿se mejoraría lo suficiente como para arriesgar a tocar algo que todos definimos como perfecto?. ¿Cambiaría la percepción que tenemos de la hermandad en la calle para mejor?. ¿Cambiaría en algo el andar del paso, aunque fuera en el buen ritmo que suelen llevar las cofradías de completo silencio?. ¿es necesario el cambio, o es simplemente por experimentar?
Más allá aún. Jueves Santo. Noche del Jueves Santo. Momentos cumbres de nuestra Semana Santa. Cofradías antiguas. Señeras todas. La calma tensa, la espera del comienzo de “la madruga”. El luto, el silencio, el recogimiento. La gran demostración. La exposición de la mejor Sevilla de hoy, y casi siempre. La hora de la verdad. El Silencio más largo de toda la semana.
Quinta Angustia
Valle
Pasión
Silencio
Gran Poder
Silencio roto sólo por la música del llanto de la Virgen del Valle. El aviso de la música de capilla. El público que participa pero que no se le oye. Nada que callar. ¿qué pasaría si a éste conjunto se le añade una banda más?. Quizás se rompería el equilibrio justo a la mitad de las dos jornadas en rojo marcadas en el calendario. Se acabaría el respiro de silencio que tenemos en plena Semana Santa.
No deja de ser cuestión de gustos. Pero más allá todavía. ¿qué necesidad hay?. ¿nos cansamos los cofrades de ver siempre lo mismo.? ¿es una prueba más de que nos ponemos a probar cosas nuevas como si se tratara de cambiar la decoración del salón de casa?. Ya saben, ejemplos hay muchos: Imágenes titulares que se sustituyen sin ningún motivo tajante, planteamientos de cambios de misterios cada dos por tres, salidas extraordinarias para ver como iría el Cristo sólo, o acompañado por la Virgen. O por ver como queda en otro paso distinto al suyo. En el caso de Pasión, el posible cambio sin motivo aparente le ha tocado a la música. O mejor dicho, al silencio.